A veces merecemos esos momentos de soledad, tristeza y amargura; solemos ser muy ingratos e ingratas con lo que nos rodea, mejorar no es malo, pero no valorar lo que tenemos es lo que nos aleja y nos hace infelices. GRACIAS POR LA PACIENCIA Y EL TIEMPO, LA FAMILIA ES UN TESORO.
Si quieres ver más luces brillando, necesitamos que la oscuridad tenga la medida exacta, y la verdad es la llama... Qué valiente es la gente que nos permite asomarnos a su vulnerabilidad: leerlos nos sana y, mejor aún, acompaña a almas que necesitan abrigo.
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