Ir al contenido principal

❤️

 A veces a la vida, llegan individuos que traen cosas nuevas, experiencias distintas, canciones a las que nunca antes le habías puesto atención o de plano, nuevas completamente; ocasiones en las que ellos comparten contigo sus gustos y aficiones, sin que causen mayor efecto en ti, o que solo siembren la semilla del “gusto” que luego germinará, en cualquier caso, cuando ellos ya no están, todo eso que alguna vez trajeron se vuelve un peso, se vuelven un himno a su ausencia, pero quieres tanto a aquellas canciones que es difícil disociar ese pedacito de ellos, aunque a algunos no los quieras más en tu vida, a otros por ahora no los tengas, y a ciertos los quieras pero ya decides no tenerlos. 

Hace algún tiempo, caí en cuenta que no quiero dejar de disfrutar de ese buen artista , de esa buena canción, y comencé a pensar, que quizás solo fueron mensajeros que tenían algo entregar, y que ya entregaron, por eso hoy ya no están aquí junto a mi, a este lado derecho, ni izquierdo, ni en frente, ni detrás de mi, por eso ya no se nada de ellos, por eso no están a un mensaje de distancia, por eso es que en ocasiones ya no tengo presente su existencia en este plano físico, y entonces decidí quedarme y disfrutar sus mensajes. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Dos cosas

Hay momentos de decisiones inmediatas, ya que antes de que puedas siquiera contextualizar requieren respuesta, y por eso siempre valdrá la pena creer que tenemos la capacidad de responder para nuestro mayor bien. Cuando la desilusión te golpea, es difícil volver a ilusionarse sin que el miedo tenga presencia, ya que de por si la incertidumbre da miedo. Alguna vez leí que es mejor equivocarse y arriesgarse con la persona incorrecta, que no intentarlo y dejar ir a la persona correcta, así que, con todo, sino, para qué.

Desde tiempos atrás

Hoy, tuve un sueño algo extraño, vi a alguien y sentí que ha dejado de quererme, y aunque el ego quiso liderar la situación emocional, lo hizo la lógica y el bien común, porque hace tiempo también dejé de extrañar y anhelar su vida en la mía.   Me pareció más que justo; al menos al final logramos volver a coincidir en algo.  En momento pasados    muchas cosas quedaban por “cobrar”, reclamar, liberar, pero son de esas “deudas” a las que tienes que aprender, y aprendí a renunciar. Porqué todo es una elección, y no se puede tener todo a la vez, y no porqué nos opongamos a la abundancia; sino todo lo contrario. Hay cosas que son incompatibles: No se puede querer paz mientras se guardan y engordan rencores, querer vivir en el aquí y ahora, y quedarte atascada en el ayer, en el pasado.  Y siempre me gusta poner un punto de orden, para que eso no sea un invitación a dejar de pedir y exigir justicia cuando se deba, hay líneas muy delgadas pero no invisibles. Al final es...

Verdad

Si quieres ver más luces brillando, necesitamos que la oscuridad tenga la medida exacta, y la verdad es la llama... Qué valiente es la gente que nos permite asomarnos a su vulnerabilidad: leerlos nos sana y, mejor aún, acompaña a almas que necesitan abrigo.