Ir al contenido principal

Postergación

 Me gusta pensar en la montaña, cuando siento esta especie de "añoranza y desolación", son apenas segundos que tienes para no perder la consciencia y que los pensamientos no te arrastren, no entiendo como en cuestión de segundos puedes ver todo cuesta abajo, todo en pasado, todo gris, y hay una línea tan diminuta entre sentir las emociones, dejarlas ser y darles en espacio para que estén, y otro para que te sumerjan en un estado de tristeza, en el cual la concentración está anclada a lo que hoy no tienes, perdistes o no hiciste, me lleno de rabia por lo no hecho, por lo fácil que era, por  aquello que estaba a tan solo un "recordatorio", la postergación me sumerge en más rabia, y es que la intensidad de emociones tienen la capacidad de sacudir y armar una marea; entonces, respiro, una, respiro, dos, respiro, tres, y se me vino un mantra súper bonito "Confío en la vida, como confío en mi respiración", y la repito, y repito, igual hay rabia, pera ya no está fuera de control, y recuerdo como a veces en medio de las caminatas se siente el cansancio, pero llega un punto en que estás arriba y todo se ve perfecto. 



Comentarios

Entradas populares de este blog

Dos cosas

Hay momentos de decisiones inmediatas, ya que antes de que puedas siquiera contextualizar requieren respuesta, y por eso siempre valdrá la pena creer que tenemos la capacidad de responder para nuestro mayor bien. Cuando la desilusión te golpea, es difícil volver a ilusionarse sin que el miedo tenga presencia, ya que de por si la incertidumbre da miedo. Alguna vez leí que es mejor equivocarse y arriesgarse con la persona incorrecta, que no intentarlo y dejar ir a la persona correcta, así que, con todo, sino, para qué.

Desde tiempos atrás

Hoy, tuve un sueño algo extraño, vi a alguien y sentí que ha dejado de quererme, y aunque el ego quiso liderar la situación emocional, lo hizo la lógica y el bien común, porque hace tiempo también dejé de extrañar y anhelar su vida en la mía.   Me pareció más que justo; al menos al final logramos volver a coincidir en algo.  En momento pasados    muchas cosas quedaban por “cobrar”, reclamar, liberar, pero son de esas “deudas” a las que tienes que aprender, y aprendí a renunciar. Porqué todo es una elección, y no se puede tener todo a la vez, y no porqué nos opongamos a la abundancia; sino todo lo contrario. Hay cosas que son incompatibles: No se puede querer paz mientras se guardan y engordan rencores, querer vivir en el aquí y ahora, y quedarte atascada en el ayer, en el pasado.  Y siempre me gusta poner un punto de orden, para que eso no sea un invitación a dejar de pedir y exigir justicia cuando se deba, hay líneas muy delgadas pero no invisibles. Al final es...

Verdad

Si quieres ver más luces brillando, necesitamos que la oscuridad tenga la medida exacta, y la verdad es la llama... Qué valiente es la gente que nos permite asomarnos a su vulnerabilidad: leerlos nos sana y, mejor aún, acompaña a almas que necesitan abrigo.